martes, 8 de febrero de 2011

¡Cupcakes de fresas con nata!

Hola a tod@s de nuevo!

bueno, como estoy intentando poner mi blog al día en tan sólo dos, con las siguientes entradas no me voy a enrollar mucho e iré ¡al grano! ;) Es que quiero hacer una tarta de zanahorias esta tarde y me gustaría escribir en tiempo presente ya que, las recetas que os estoy poniendo, las he hecho desde diciembre a hoy ¡¡y hay recuerdos que se me han borrado por completo!! 

Bueno, pues vamos al 'meollo' del asunto pero antes tengo que decir que son ¡buenísimos! Utilicé la base de magdalena de vainilla que me gusta.


Receta para 12 cupcakes:

- 190 gr. de azúcar granulada
- 150 gr. de mantequilla a temperatura ambiente (probé con la mantequilla holandesa BREDA)
- 2 huevos (puse de corral)
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 2 cucharaditas de levadura en polvo
- 1/8 de de cucharadita de sal
- 190 gr. de harina de trigo (usé marca Harimsa del Corte inglés)
- 80 ml. de leche entera (usé ecológica del carrefour)
- Mermelada de fresa (usé una ecológica del herbolario)

Para el frosting:

- 250 ml. de nata líquida para batir (usé La asturiana)
- 4 cucharadas de azúcar glas
- 6 fresas frescas cortadas a la mitad

Precalentamos el horno a 180º. Engrasamos el molde de metal para 12 cupcakes o lo forramos con cápsulas de papel rizado.

Para la masa, primero mezclar el azúcar con la mantequilla. Luego, añadimos uno a uno los huevos y después el resto, dejando para el final la leche.

Los introducimos en el horno y los dejamos 20 minutos o hasta que la masa esté esponjosa y dorada. Luego los ponemos sobre una rejilla para que enfríen.



Cuando las magdalena estén frías montamos la nata con el azúcar glas. Para montarla bien (porque no me salió a la primera, jeje) la nata debe estar fría, entre 3º-5º. Yo la puse en un cuenco de cristal y este, a su vez, dentro de otro más grande con agua, hielo y sal gorda. Así se mantiene fría la nata mientras la montamos. Y lo hice con una varilla a mano, porque leí que así quedaba más densa y con más cuerpo (lo malo es que por poco se me cae el brazo de tanto batir!)
Primero puse la nata, la fui montando hasta que fue tomando consistencia, y luego fui añadiendo el azúcar glas... ¡y salió espectacular!



Con las magdalenas ya frías, las abrí con un cuchillo e introduje un par de cucharadas de mermelada. Puse la nata dentro de una bolsa de congelación y abrí un agujero ancho en una de las esquinas y las decoré por encima. Luego media fresa sobre la nata y... ¡voilà!

¡Buen provecho!


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